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Inspirado en “Un tal Lucas”, de Julio Cortázar. Texto apócrifo.

//Jamila Castillo. Fotos de Bernardo Cornejo.

 

Lucas  despierto  recuerda haber soñado su casa familiar de Villa del parque tomada por cronopios. Estaba por suerte la biblioteca a buen recaudo, pero todo lo demás había cambiado. Las paredes pintadas de colores cálidos y una iluminación acogedora desde lámparas  bien colgadas le devolvieron el alma al cuerpo. Decoradas con fotos b/n de lo que él mismo ve cada día por la ventana de su habitación, hechas por un talentoso joven de nombre Bernardo Cornejo.

Estaban dos músicos cantando  poemas publicados por él:  Jamila Purofilin y Pablo Fauaz, mientras los demás se deleitaban degustando platos exóticos que le recordaron a su “Nicaragua tan violentamente dulce”.  Tan a gusto se sintió que tomó asiento en su salón sin que nadie lo advirtiera. Se vio a sí mismo protagonizando un dibujito animado de Tim, y sonrió. Tomó un vaso de vino mendocino y se zampó unas cuantas empanadas de las que asientan la proteína. En lugar de su madre, -la propietaria de la casa era ahora una socióloga con anteojos, muy atractiva llamada Nelly Schmalko.

Lucas quedó pasmado al ver a amigos  suyos como el actual embajador argentino  Leandro Despouy contando anécdotas vividas por ambos en calles de Bruselas durante  los años ’70. Incluso su bio-bibliógrafo Lucio Aquilanti lo visitaba por primera vez. El reconocido arquitecto porteño, –Rodolfo Livingston; interpretaba con buen tino el verdadero sentido de su profesión a partir de una re lectura de “Los autonautas de la cosmopista”.

¡Qué más pedir!

Unos  jovencitos egresados de periodismo, Luciano Hernán CastroGustavo Yuste, –acompañado por su novia fotógrafa,  hablaban sobre una página de facebook con el nombre de su novela (@rayuela de Julio), la cual contaba más de cuatrocientos mil seguidores en  todo el mundo. Los dueños de un bar aledaño, Rayuela  Bar Agronomía, celebraban lo bien que les iba con el negocio gastronómico.  Además Mariglu Mar (Mariana Iglesias), la creadora del Itinerario Cortázar en Buenos Aires, lideraba  una discusión acerca de si  debía  comenzar o no el recorrido por  la recién remozada  Confitería London city. El escritor Diego Tomasi mostró con orgullo la portada de su libro Cortázar por  Buenos Aires. Buenos Aires por  Cortázar, editado por Seix Barral.

No faltaron los poemas Marimé Arancet Ruda al limón de las canciones. Marimé, para asombro de Lucas, es una de las pocas estudiosas de su poética, y además trabaja como investigadora en el Conicet.

Absolutamente a cuadros, Lucas se fue satisfecho a su pequeña habitación, no sin antes anotar los nombres de los presentes, para luego seguirlos a través de internet. Estaba  feliz, aunque esto de no  poder pasar un aviso siquiera, le pareció por su parte demasiado políticamente correcto. Algunos señalaron su “presencia”, pero nadie quiso caer en tal tipo de supersticiones.

Al fin y al cabo se quedó ilusionado. De ahora  en más podría estar en su salsa (sala)  cuando a estos u otros cronopios  se les ocurriera tomar la casa y armar conciertos o lecturas de poemas.

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Lucas prepara su fiesta de bienvenida.

Inspirado en  “Un tal Lucas” de Julio Cortázar. Texto Apócrifo.

Lucas ha llegado días atrás a Buenos Aires y siente una inmensa necesidad de hacerlo saber. Nada mejor que invitar uno por uno a sus amigos a la casa familiar en Villa del parque (c/Artigas 3246. Piso 3º Dpto 7. Barrio Agronomía)  Es primavera, todo florece y en la plaza hay rayuelas coloridas, conciertos bajo las estrellas en su honor, y hasta una cafetería con el nombre de su novela, que aparece en la telenovela Pol-ka de moda: Silencios de familia.  Luego de consultar a Dante, -el vecino de arriba, quien siempre le permitió ensayar con la trompeta en la terraza, se dispone a reunir a sus íntimos en una ocasión significativa de ahora en más, porque aunque en la casa que fue de Herminia Descotte, él y Ofelia ‘Memé’ Cortázar , -apenas queda su amada biblioteca; piensa que llenarla con las canciones de la cubana Jamila Purofilin, acompañada por  Pablo Fauaz, es una magnífica idea. Las “Cortázar songs, son nueve poemas escritos por Lucas. Menudo regalo para sus invitados, quienes concordarán por fin que además de poeta, es músico. Como Lucas está muy admirado con su presencia en redes sociales como Facebook, piensa que sería bueno trasmitir el conciertillo en vivo, -eso si todos sus amigos están por la labor. Lucas y Nelly Schmalko, -una socióloga churrísima que ha mantenido el inmueble en inmejorables condiciones, están preparando un menú de rechupete. Hará honor a sus querencias mendocinas con buenas empanadas y un vino de los que a él tanto le gustan, -de los que asientan la proteína. Como los amigos de Lucas son casi todos cronopios, -al menos a tiempo parcial, a nadie extrañará que amanezcan descargando abolerados, y tangos como “Esta noche me emborracho”.

Día: Jueves 20 de Octubre 2016.

Hora: 21hs.

Dirección: c/Artigas 3246. Piso 3º Dpto 7. Barrio Agronomía.

*Confirmar presencia a este email: purofilin@hotmail.es

 

Rechiflado en mi tristeza.

Te evoco y veo que has sido

en mi pobre vida paria

una buena biblioteca.

Te quedaste allá,

en Villa del Parque,

con Thomas Mann y Roberto Arlt y Dickson Carr,

con casi todas las novelas de Colette,

Rosamond Lehmann, Charles Morgan, Nigel Balchin,

Elías Castelnuovo y la edición

tan perfumada del pequeño

amarillo Larousse Ilustrado,

donde por suerte todavía

no había entrado mi nombre.

También se me quedó un tintero

con un busto de Cómodo,

emperador romano

cuya influencia en las letras

nunca me pareció excesiva.

Julio Cortázar

(Rechiflado en mi tristeza)

Nairobi, 1976.