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Centro Sociocultural de Conxo. SGAE Actúa.

 

Hoy fue diferente la sensación. Primero el calor extremo, -anunciaban 40º de temperatura en los periódicos y la gente entraba y salía como de un sauna. La voz de Galicia publicó una foto con una reseña del espectáculo, y esto es de agradecer; pues la convocatoria estaría garantizada  dentro de la programación del Centro sociocultural de Conxo, un barrio del extrarradio de la ciudad de Compostela, muy relacionado con un Hospital psiquiátrico y la vetusta iglesia románica.

Nos tocaba cantar a las 8:30pm, y llegamos poco antes para no hacer tiempo innecesariamente en el pasillo repleto de niños y padres que celebraban esa misma tarde pre-veraniega; el fin de su curso escolar.

Saber que nos encontrábamos entre un festival infantil y una banda de gaitas; a mi por lo menos me sobrecogía un poco. Los programadores auguraban un fracaso total del concierto. Era evidente que no estarían concentrados en nuestro espectáculo por más que lo desearan, por más que el día anterior yo les hubiera visitado y hayamos diseñado la puesta en escena.

El concierto comenzó, y para sorpresa mía fueron llegando personas ajenas al centro, con el sólo propósito de ver o conocer a Jamila Purofilin y sus canciones de Julio Cortázar. Me decidí desde el principio a crear una suerte de situación teatral. Había un par de focos cálidos, las imágenes creadas para el proyecto por el ilustrador Iván Suárez, y el técnico  -quien iría programando las canciones.

Me presenté leyendo  parte del prólogo de “Pameos y Meopas”, único libro que en vida Julio Cortázar publicó como poeta. Había un silencio absoluto, aunque desde afuera resonaban como ecos las voces de los niños que no se cansaban de sus juegos.

Algunos inconvenientes…

El sonido de la prueba ya no era el del primer tema, y vi a mi técnico un poco incómodo. Blues for Maggie es un tema difícil pero funciona como la carta de presentación. El segundo fue Los amantes. Los aplausos se oían fuertes y largos. Sentí como si el público de un teatro se empeñara en que supiera que la canción les había gustado. El tiempo comenzó a discurrir a gran velocidad. Yo, más que interpretar,  decía las canciones y trataba de colocar la voz lo mejor posible.  Sin quererlo hacía ejercicios de vocalización, y me imaginaba mis gestos como si las caras de los espectadores fueran un espejo. De todas estas reflexiones deduzco que no me encontraba del todo concentrada.

Hubo un par de ruidos que me sacaron de paso, se coló un audio de un vídeo, y me desconcentró el constatar que el técnico de sala trataba de ajustar el sonido mientras cantanta, cuando ya lo habíamos conseguido. Hubo muchos cambios y eso me llevó a preguntar qué pasaba.

Había niños sentados delante lo que constituye un buen signo, y creo haber visto a una pareja de jovencitos llegar un poco tarde y acomodarse. Sonó bien Los amantes, pero de repente yo perdí la cuenta del orden de los temas y eso me produjo también cierta inseguridad. Sin embargo, recuerdo que cantaba con total libertad aunque estaba pendiente de cómo me veían en platea. Por momentos lo único que me importaba era sonar bien, y expresarme con plenitud.

A pesar de los contratiempos que se fueron añadiendo, pude escucharme en una linda versión de Bolero y Cinco últimos poemas par a Cris. Los niños de no más de 7 años escuchaban sentados, eran casi todas niñas. Sería la primera vez que oían el apellido de Cortázar, quién quizás en su futura vida sea uno de sus escritores iniciáticos. Hicieron coros en Save it pretty mama, y fue muy lindo.

Leí un par de poemas más, y al final; por hacérseme muy breve el recital, quise volver a cantar Blues for Maggie, pero lo hice equivocadamente sobre la pista de Aftermath. Tuve que disculparme con el público y hacer que mi técnico buscara manualmente el tema. Así cerramos la tarde, no muy convencidos con nuestro desempeño.

Pude acercarme a los asistentes, una señora de pelo platinado; la primera que había llegado me confesó haberse sentido muy  a gusto. Una amiga incondicional que vio tantos de mis conciertos, estaba muy acatarrada como para ponernos a conversar. Y finalmente me hizo mucha ilusión ver a otros dos  jovencitos , uno de ellos portando una guitarra.

Nos dimos cuenta de que el no haber hecho una prueba de sonido en condiciones le quitó lucidez al espectáculo, también el no dominar el display del nuevo equipo reproductor. El técnico de sala y anfitrión se sentía contento, pero estaba cansado. No había hecho su trabajo con todo lo que conlleva. El sonido no salió por los altavoces de sala, como lo habíamos diseñado en la prueba. Las prisas, y por nuestra parte, la falta de control sobre el nuevo equipo, nos valió una autocrítica.

Pero sospecho que estos detalles a veces se magnifican, y no nos dejan ver la esencia: las canciones de Cortázar son hermosas y cuando el público recibe la noticia, se acerca con expectación y cariño a escucharlas.  O no es tan así… Preparar el espacio propicio con tiempo, es fundamental para dar calidad.  Misión del artista,  de los técnicos y organizadores.

Con toda esta experiencia, vamos hacia la cuarta estación de esta  gira, que será en el CSCultural de Lavacolla.

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Julio Cortázar songs en Aspanaes. SGAE Actúa.

 

Comenzamos las presentaciones de Julio Cortázar Songs dentro del Ciclo SGAE Actúa. Una serie de 9 conciertos patrocinados por la Fundación SGAE, después de un proceso de selección para socios que quisiéramos interpretar nuestra música en lugares no habituales, para públicos diferentes.

A mí me tocó en AspanaesServicio de Atención diurna terapéutica, al que acuden personas adultas con trastornos del espectro autista, donde desarrollan actividades relacionadas con la inclusión en la comunidad, el ocio, la estimulación cognitiva o la musicoterapia.

Nunca percibí hasta ahora, -durante mis 20 años de música sobre los escenarios; que se me dispensara igual atención. Sentía cómo en la medida que cantaba las canciones del repertorio de Julio Cortázar, se dejaban llevar, se iban conectando, escuchaban atentamente sin prejuicio alguno.

Eso noté, no había pre-concepto,  y se les veía felices en sus gestos, acciones físicas que iban desde aplaudir en cualquier momento, emitir pequeños sonidos,  o salir a bailar como lo hicieron con el tema “Bolero”.

Evidencié  que  les gustaba el sonido de la guitarra, conectaban con las intrépidas armonías del filin, y las imágenes de los poemas de Julio Cortázar hechos canción, les estimulaban al punto de terminar cada una con un rotundo aplauso.

Para mi asombro, se dejaron arrullar por “Los amantes”, y se les veía amacarse, mirarse por   sobre las imágenes que vislumbraban. Me deleité susurrándoles:  “el tigre es un jardín que juega”, entre otros versos.

Para finalizar, terminamos bailando con “La  guajira Guantanamera”. Para sus profesores, -los cuidadores que los conocen como nadie y se les nota el candor del alma; fue una mañana espléndida. El sol se iba filtrando por las ventanas y junto con él se entregaron a las danzas, hubo muchas risas, libertad en un concierto que en otras ocasiones y por otros públicos ha sido tomado como un hecho demasiado “intelectual”, en el peor sentido.

Percibí sensibilidad musical, en el  sentido exacto de la palabra. Ellos comprendían y disfrutaban el todo: la cantante con su voz, la guitarra con su melodía y su ritmo, y escucharon  atentamente esa conjunción.

No por gusto Julio Cortázar eligió un manicomio como el escenario final de su novela Rayuela. Lo contrapuso con todo respeto y sentido del humor con la realidad maniatada de afuera. Le hizo un homenaje a Don Ceferino Piriz, -quien quería cambiar el mundo. Cortázar  construyó una gran ventana final, desde donde Horacio Oliveira miraba a Talita y jugaba a la rayuela tirándole puchos de cigarrillo y nunca sabremos si jugándose él también la vida.

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En el barrio de Rawson, Agronomía; en Buenos Aires donde vivió Julio Cortázar.

Tuve el inmenso placer de cantar aquí las canciones de Cortázar. Gracias al equipo maravilloso que ha hecho de este singular espacio, un café digno del escritor de Rayuela, un vecino del barrio Agronomía.

Julio Cortázar Songs.

Bar Rayuela Esquina Julio Cortázar

Julio Cortázar vería asomado a la ventana de su habitación en el barrio de Rawson, el bar Rayuela, recién inaugurado entre las calles Julio Cortázar y Artigas. Si vas, o estás en Buenos Aires, no dejes de tomarte algo allí, y leerte un pasaje de esta maravillosa novela. Código QR Cd Juliio Cortázar Songs Tributo Jamila Purofilin en YoutubeEscucha el cd Julio Cortázar Songs. Tributo Jamila Purofilin.Cortázar2-1024x768Esperando a Julio 2 Jamila Purofilin en la entrada de la casa donde vivió Julio Cortázar en el barrio de Rawson.

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Jamila Purofilin culmina en el teatro Santa Marta la gira Julio Cortázar Songs en Compostela, dentro del ciclo SGAE Actúa.

“La ciudad del azabache
Signada por recovecos,
Entre huellas peregrinas
Bajo aguaceros”. JC.
‘Fabuliña compostelana’ es una de las últimas creaciones de Jamila Purofilin, quien este el viernes 7 de Julio a las 20:00 hs; finaliza sus presentaciones en los Centros socioculturales de Compostela dentro del ciclo SGAE Actúa. La cita tendrá lugar en el C.S.C. Santa Marta, donde la autora e intérprete cubana dirá sus canciones creadas con Julio Cortázar en el bien equipado auditorio.

“Estoy muy contenta porque esta gira por Galicia con  ‘SGAE Actúa’, -en lugares no habituales para la música, ha llevado mis canciones a espacios como Aspanaes(Centro para personas con autismo), a mujeres del rural en Lavacolla, y el Centro socio comunitario Porta do camiño, entre otros que visitaré hasta mediados de Julio”, -explica Purofilin”. 

Dichas intervenciones vienen a poner un punto de inflexión en un proyecto que nació en SCQ gracias a los 40 mecenas que financiaron en 2013 desde la plataforma Verkami  la primera incursión de la autora poniendo música a poemas de Julio Cortázar; autor de “Rayuela” y “El perseguidor” ( novela biográfica sobre el jazzista Charlie Parker).

Cortázar siempre fue relegado, -hasta por sus propios amigos escritores, como poeta. Solo publicó ya consagrado, el libro de versos “Pameos y meopas”, recientemente reeditado de una manera que le hubiera encantado a Don Julio, como le dicen sus compatriotas argentinos. Nunca hay que olvidar que su primera publicación, -añade Jamila, cuando aún firmaba como Julio Denis, fue el libro de sonetos “Presencia”.  Y antes de morir, no por casualidad, nos dejó otro importante poemario: “Salvo el crepúsculo”.”

La historia de Jamila Purofilin y las canciones de Julio Cortázar tiene como primer escenario a Galicia. No solo surgió aquí el proyecto, sino que fue Aurora Bernárdez, -albacea y primera esposa de Cortázar quien la autorizó a poner música a “Blues for Maggie”, poema que se publicó en 2009 por  la editorial Alfaguara  en el magnífico libro póstumo “Papeles inesperados”.

Luego vinieron los siete poemas restantes (‘Los amantes’, ‘Che.Yo tuvo un hermano’, ‘Cinco últimos poemas para Cris (fragmento)’, ‘La Patria’, ‘Save it pretty mama’ y ‘Aftermath’.

“Me encontré en Buenos Aires  con el estudioso Carles Álvarez Garriga  durante el Año Cortázar 2014. Coincidimos en la inauguración de un monumento a Cortázar donado por la célebre cantante de tangos Susana  Rinaldi, en los predios de la Biblioteca nacional argentina; donde él daría una conferencia dentro de un ciclo titulado ‘Lecturas y relectura de Cortázar’.

“Me contó Garriga que se encontraba en la casa de ambos (Cortázar y Aurora), la de la  Place del Général Beuret de París, cuando ella abrió mi disco azul ilustrado por Luis Dávila (O Bicheiro). Cuando lo estaba escuchando,  le preguntó si la chica que cantaba era brasileña.”

Aurora Bernárdez, quien nació en Lugo y mantuvo hasta el último día de su vida (8 Noviembre 2014) una relación de reciprocidad y amor profundo por Galicia, donó años antes el archivo fotográfico y audiovisual privado de Julio Cortázar a la Xunta de Galicia, el cual se encuentra depositado en el CGAI (Centro galego de artes da imaxe).
También a partir de Julio Cortázar Songs, Jamila Purofilin forma parte del peculiar mundo cronopio- gallego que muy bien ha quedado reflejado en el volumen del novelista orensano Francisco ‘Chisco’ Naval: “O soño galego de Julio Cortázar’”.
Más sobre Julio Cortázar Songs.
El proyecto Julio Cortázar Songs recibió de la Fundación SGAE en 2013 la “Ayuda a la creación de músicas populares” y fue financiado con éxito por la plataforma Verkami. En 2014 recibió por la Fundación SGAE la “Ayuda a la difusión internacional de la música” por su intervención en el coloquio internacional “Julio Cortázar: el escritor y las artes”, en la Universidad de Grenoble, Francia. La canción “Save it pretty mama” integró la banda sonora (no pop) de Radio Nacional de España (Radio 3) para el Mundial de fútbol Brasil 2014. Julio Cortázar Songs, fue invitado por el Ministerio de cultura de la nación al Año Cortázar 2014, celebrado en La Argentina, para lo cual recibió la “Ayuda a la distribución para industrias culturales”, de la Xunta de Galicia. En 2016 la Fundación SGAE le otorgó una “Ayuda a la promoción internacional de la música: giras y actuaciones” por su espectáculo “Queremos tanto a Julio”. En 2017 se presenta “Julio Cortázar songs” en Galicia, dentro del ciclo SGAE Actúa. También gira por España como parte de +100 de SGAE en la FNAC.

 

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Inspirado en “Un tal Lucas”, de Julio Cortázar. Texto apócrifo.

//Jamila Castillo. Fotos de Bernardo Cornejo.

 

Lucas  despierto  recuerda haber soñado su casa familiar de Villa del parque tomada por cronopios. Estaba por suerte la biblioteca a buen recaudo, pero todo lo demás había cambiado. Las paredes pintadas de colores cálidos y una iluminación acogedora desde lámparas  bien colgadas le devolvieron el alma al cuerpo. Decoradas con fotos b/n de lo que él mismo ve cada día por la ventana de su habitación, hechas por un talentoso joven de nombre Bernardo Cornejo.

Estaban dos músicos cantando  poemas publicados por él:  Jamila Purofilin y Pablo Fauaz, mientras los demás se deleitaban degustando platos exóticos que le recordaron a su “Nicaragua tan violentamente dulce”.  Tan a gusto se sintió que tomó asiento en su salón sin que nadie lo advirtiera. Se vio a sí mismo protagonizando un dibujito animado de Tim, y sonrió. Tomó un vaso de vino mendocino y se zampó unas cuantas empanadas de las que asientan la proteína. En lugar de su madre, -la propietaria de la casa era ahora una socióloga con anteojos, muy atractiva llamada Nelly Schmalko.

Lucas quedó pasmado al ver a amigos  suyos como el actual embajador argentino  Leandro Despouy contando anécdotas vividas por ambos en calles de Bruselas durante  los años ’70. Incluso su bio-bibliógrafo Lucio Aquilanti lo visitaba por primera vez. El reconocido arquitecto porteño, –Rodolfo Livingston; interpretaba con buen tino el verdadero sentido de su profesión a partir de una re lectura de “Los autonautas de la cosmopista”.

¡Qué más pedir!

Unos  jovencitos egresados de periodismo, Luciano Hernán CastroGustavo Yuste, –acompañado por su novia fotógrafa,  hablaban sobre una página de facebook con el nombre de su novela (@rayuela de Julio), la cual contaba más de cuatrocientos mil seguidores en  todo el mundo. Los dueños de un bar aledaño, Rayuela  Bar Agronomía, celebraban lo bien que les iba con el negocio gastronómico.  Además Mariglu Mar (Mariana Iglesias), la creadora del Itinerario Cortázar en Buenos Aires, lideraba  una discusión acerca de si  debía  comenzar o no el recorrido por  la recién remozada  Confitería London city. El escritor Diego Tomasi mostró con orgullo la portada de su libro Cortázar por  Buenos Aires. Buenos Aires por  Cortázar, editado por Seix Barral.

No faltaron los poemas Marimé Arancet Ruda al limón de las canciones. Marimé, para asombro de Lucas, es una de las pocas estudiosas de su poética, y además trabaja como investigadora en el Conicet.

Absolutamente a cuadros, Lucas se fue satisfecho a su pequeña habitación, no sin antes anotar los nombres de los presentes, para luego seguirlos a través de internet. Estaba  feliz, aunque esto de no  poder pasar un aviso siquiera, le pareció por su parte demasiado políticamente correcto. Algunos señalaron su “presencia”, pero nadie quiso caer en tal tipo de supersticiones.

Al fin y al cabo se quedó ilusionado. De ahora  en más podría estar en su salsa (sala)  cuando a estos u otros cronopios  se les ocurriera tomar la casa y armar conciertos o lecturas de poemas.

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Lucas prepara su fiesta de bienvenida.

Inspirado en  “Un tal Lucas” de Julio Cortázar. Texto Apócrifo.

Lucas ha llegado días atrás a Buenos Aires y siente una inmensa necesidad de hacerlo saber. Nada mejor que invitar uno por uno a sus amigos a la casa familiar en Villa del parque (c/Artigas 3246. Piso 3º Dpto 7. Barrio Agronomía)  Es primavera, todo florece y en la plaza hay rayuelas coloridas, conciertos bajo las estrellas en su honor, y hasta una cafetería con el nombre de su novela, que aparece en la telenovela Pol-ka de moda: Silencios de familia.  Luego de consultar a Dante, -el vecino de arriba, quien siempre le permitió ensayar con la trompeta en la terraza, se dispone a reunir a sus íntimos en una ocasión significativa de ahora en más, porque aunque en la casa que fue de Herminia Descotte, él y Ofelia ‘Memé’ Cortázar , -apenas queda su amada biblioteca; piensa que llenarla con las canciones de la cubana Jamila Purofilin, acompañada por  Pablo Fauaz, es una magnífica idea. Las “Cortázar songs, son nueve poemas escritos por Lucas. Menudo regalo para sus invitados, quienes concordarán por fin que además de poeta, es músico. Como Lucas está muy admirado con su presencia en redes sociales como Facebook, piensa que sería bueno trasmitir el conciertillo en vivo, -eso si todos sus amigos están por la labor. Lucas y Nelly Schmalko, -una socióloga churrísima que ha mantenido el inmueble en inmejorables condiciones, están preparando un menú de rechupete. Hará honor a sus querencias mendocinas con buenas empanadas y un vino de los que a él tanto le gustan, -de los que asientan la proteína. Como los amigos de Lucas son casi todos cronopios, -al menos a tiempo parcial, a nadie extrañará que amanezcan descargando abolerados, y tangos como “Esta noche me emborracho”.

Día: Jueves 20 de Octubre 2016.

Hora: 21hs.

Dirección: c/Artigas 3246. Piso 3º Dpto 7. Barrio Agronomía.

*Confirmar presencia a este email: purofilin@hotmail.es

 

Rechiflado en mi tristeza.

Te evoco y veo que has sido

en mi pobre vida paria

una buena biblioteca.

Te quedaste allá,

en Villa del Parque,

con Thomas Mann y Roberto Arlt y Dickson Carr,

con casi todas las novelas de Colette,

Rosamond Lehmann, Charles Morgan, Nigel Balchin,

Elías Castelnuovo y la edición

tan perfumada del pequeño

amarillo Larousse Ilustrado,

donde por suerte todavía

no había entrado mi nombre.

También se me quedó un tintero

con un busto de Cómodo,

emperador romano

cuya influencia en las letras

nunca me pareció excesiva.

Julio Cortázar

(Rechiflado en mi tristeza)

Nairobi, 1976.